miércoles, 13 de mayo de 2009

Máscaras y cansancio



Hoy es uno de esos días en que me encuentro cansada de tanto juego.
Todo el mundo anhela jugar. Hoy yo estoy un poco harta.
Sostener el personaje implica demasiada concentración.
Me gusta el teatro, actuar, inventar y todo el trabajo que eso implica, pero la diferencia con el teatro es que la obra se termina, el telón se baja, el maquillaje se saca y nos vamos a la esquina a tomar una cerveza con los muchachos. Acá no.
Ya no quiero fingir que no sé quién sos, cuando lo sé. Cuando te llenás de máscaras y brumas misteriosas, pero para mi sos casi transparente y todo eso es inútil.
O que no me interesa que vengas acá, a casa, a reirte, comer, fumar y tomar. Y que nos agotemos en esa instancia y tengamos que correr a la cama, a los manotazos, arrancando ropas y prejuicios, tan solo para sostener esta extraña relación.
No quiero hacer como que no me importa que vengas a tomar mate, y me cuentes de tus cosas, de tus achaques, de tus viajes a mardel con tu mujer y tu perro y que en medio de toda esa charla me pidas masajes y huelas tan bien.
Estoy algo podrida de hacerme la superada y seguir riéndome de tus ocurrencias, pelear cuando me peleás jugando y al mismo tiempo hacer como que no te cuido y solamente soy tu amiga. Pero te cuido, y espero que lo veas cada vez. Y quiero acompañarte en cada cosa que ese te ocurra, y agregarte cosas mías, sólo por ser vos. Pero no lo hago, por que sos mi amigo y ya tiré a la basura una que otra amistad por decir un te quiero fuera de lugar.
Me agota sostener el trato educado, formal, quisquilloso hasta el límite cuando hablo con vos, y aunque sé que es parte del juego que yo inventé, siento los brazos cansados de estar en al aire, agarrada de las palabras, sin los pies en la tierra....pendiente.
A veces no aguanto que sea tan interesante estar con vos. Que de nuestros encuentros surjan ideas gigantes, y risas y lágrimas y todo eso que tiene el teatro, que tanto nos fascina.
No quiero esperarte a la salida de la oficina, con tu ropa tan formal y tu apuro por disimular que vivís con tu novia, y que ella también te está esperando.
Me hastié de que me digas ese sobrenombre que me afloja las rodillas, y que me untes mermelada en el pan y que me hagas funcionar la cabeza a mil cada vez que te veo.
No quiero no tocarte más.
Quiero acariciar ese pelo sedoso y largo, y peinarlo y hacerle trenzas, y reirme de todo, finalmente, en la cama y sin ropas.
O jugar con tu cabeza rapada, un día depués de que ensayes. O tirarte del pelo ese oscuro y cortito sobre la frente mientras te beso el cuello de verdad y sin tener cuidado de no dejarte marcas. O contarte las canas que tenés y que cuando estabas conmigo no tenías.
También quiero tocarte la cabeza, pero por el lado de adentro. Revolverte el cerebro, sacarle chispas. No pedir permiso y aplastarlo. Sacarle el jugo . Quedarme con él.
Ya ni te acordás de mi, lo sé. Eso también me cansa. Sostener mi recuerdo en vos. O dudar de eso, y pensar que si te acordás de mi no es tan buen recuerdo, sino no hubieras desaparecido con tanta fuerza de mis cosas. Y pensar que con vos yo era invencible....
Y entre tanto cansancio, tomo aire una vez más, abandono el banquito detrás de bambalinas, me pongo la careta y salgo a escena.
A ver con quién me toca actuar hoy




Máscaras: José Duhart


5 comentarios:

Naty dijo...

Me gustaría poder decirte lo contrario a lo que ya te dije... entregarte a uno de esas caretas con moño y para siempre. DEscaretada y sonriente, como te conozco. Sonriente y con la bombacha fácil, como vos me entregaste a mi.

Hoy tengo ganas de protejerte, amiga. Hoy no te reto.

María dijo...

esta bien, no me retes.
Igual, las màscaras en algùn momento se caen.
No sé. Hoy tampoco sé.

Zorra dijo...

Ay María. Cada cosa que leo de vos me gusta, será porque no te guardas detalles, adjetivos e imágenes visuales.

Yo no sé de máscaras, sé de cáscaras. Es casi casi lo mismo. En algún momento el peso de la misma te pudre y solita la dejas en el cajón del ropero, así que espero verte a cara lavada y siendo sincera con vos misma ante todo y todos.

Un abrazo enorme.

María dijo...

El tema es que hago con esos 4 o 5 que andan por ahí enfrente.
Ya veré.
Grazie

chicha morada dijo...

no debo decir nada por aqui, debo morderme la lengua, no debo decir nada por aqui, TE LO DIJE YA!