lunes, 6 de julio de 2009

Del otro lado del río.








Recién fui a hacer uno de mis trabajo de chepibe, y desde un piso 20 de una de esas torres de vidrio frente al río, vi Colonia.
El cielo estaba nublado sobre el agua, pero allá, en oriente, estaba el sol.
Miré hacia el sur, buscando Montevideo, pero mi vista no llegaba tan lejos. Mi corazón si.
Siento que está cerca. Más de lo que pensaba.
Solo queda hacer lo de siempre: trabajar y amar. Y desear y volver a trabajar, y nunca olvidar de amar.
El esfuerzo parece enorme.
Pero sé que estos brazos pueden abarcar las dos orillas.

1 comentario:

EL SEXO VENDE dijo...

ahhhh por quien reclamas!!

memmuero

bso.